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CUENTO "EL NIÑO Y LA TORTUGA"

Una historia de: Cuentos de Guinea

Autor:

La historia ocurrió en un pueblecito de la isla de Bioko.

En el poblado vivía un matrimonio que tenía un hijo muy hermoso al que querían mucho. Eran ricos; tenían grandes fincas de cacao, pero lo que más les encantaba eran los sabrosos aguacates que cuidaban con esmero.
Cuando llegaba la época de los aguacates, muy temprano, la madre de Botey, que así se llamaba su hijo, salía de casa para recoger los aguacates maduros. Pero cual no era su desilusión, al ver que los mejores ya no estaban en los arboles; eso un día y otro día. ¿Qué pasaba?
Durante dos días con sus noches montaron guardia para sorprender al que les hacia el juego. La segunda noche cayó el ladronzuelo. Era una vieja y astuta tortuga  que se los cogía para su numerosa familia de hijos, nietos y sobrinos. El padre de Botey llevo la tortuga a casa y mando a su mujer que la guisase para la comida que al día siguiente tenía que dar a uno de sus amigos, y se fue.
Pero, ¡oh sabiduría de la tortuga!; llamo esta a Botey y le dijo:
-¡No oíste lo que dijo tu padre?
-No respondió Botey.
-Pues dijo que me des dos racimos de bananas; que me lleves a la playa y así seremos como hermanos.
-Muy bien respondió Botey; e hizo lo que le propuso la tortuga.

Al día siguiente regreso el padre con su amigo y traía un hambre capaz de comer a su mujer.
-Tráenos le dijo la tortuga que te mande preparar y un litro de vino para acompañarla.
 La mujer le dijo:
-Únicamente he podido preparar un plato de ñame. Tu hijo cogió dos raciones de bananas que había en la despensa, se las dio a la tortuga  y se fue con ella a la playa, diciendo que eran hermanitos.
Fueron corriendo a la playa cercana el matrimonio y su amigo. Cuando llegaron, comprobaron con dolor que ni la tortuga ni su hijo se acordaban de que eran hermanos, ni el padre ni la madre se acordaron, entonces, de que formaban matrimonio; tales eran los gritos que se daban entre sí.


 Entonces la tortuga exclamo: “Si no fuera tan sabia, a estas horas estaría en la olla”.

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